Vecinos que concurren al comedor comunitario municipal ubicado en la Primera Sección de Malvinas Argentinas se entrevistaron con Hora 25 para expresar su malestar y denunciar una situación que, aseguran, ocurrió durante esta semana: habrían recibido viandas elaboradas días antes, posteriormente congeladas y entregadas luego de ser descongeladas y ya en un estado poco comestible.
Según los testimonios recibidos por este medio, una de las situaciones se habría producido con comida preparada el lunes que no fue entregada durante esa jornada. De acuerdo con el relato de un beneficiario, esa comida habría sido conservada congelada y posteriormente entregada el miércoles como parte de su vianda.

El vecino aseguró que al recibirla advirtió que el estado de la preparación ya no era el mismo y decidió plantear personalmente su reclamo ante la coordinación del lugar telefónicamente.
Pero detrás del cuestionamiento por una vianda aparece un planteo mucho más profundo: la dignidad de quienes necesitan recurrir a la asistencia alimentaria.
La mujer manifestó haberse sentido profundamente afectada por la situación. Su planteo fue claro: acercarse a un comedor porque atraviesa una necesidad económica no significa pedir limosna ni habilita a que una persona deba aceptar cualquier condición en la entrega de sus alimentos.
“Necesitar ayuda no nos quita dignidad”, es el concepto que atraviesa el reclamo que llegó a Hora 25.
De acuerdo con la información aportada a este medio, la decisión de conservar las porciones que no son retiradas para entregarlas posteriormente no sería una determinación aislada de quienes estan diariamente en el comedor, sino que respondería a una directiva proveniente de responsables superiores vinculados al Departamento Ejecutivo Municipal del Intendente Gastón Mazzalay
Desde Hora 25 entendemos que corresponde que el Municipio de Malvinas Argentinas pueda explicar públicamente cuál es el procedimiento establecido, y ofrecemos nuestra cámaras para hacer una nota en el lugar con la responsable, que también cumpliría actividades en la cooperativa del agua.
El cuestionamiento abre además otras preguntas.
¿Qué protocolo de conservación se aplica a las comidas que quedan sin entregar? ¿Durante cuánto tiempo se almacenan? ¿Bajo qué condiciones se congelan y descongelan? ¿Quién tomó la decisión de implementar este mecanismo? ¿Existe supervisión bromatológica? ¿Por qué, ante la existencia de porciones sobrantes, no se contempla reforzar las raciones de las familias que concurren al comedor o instrumentar otra forma de aprovechamiento seguro de esos alimentos?
La discusión no debería reducirse únicamente a si una comida puede técnicamente congelarse y consumirse posteriormente. Cuando se trata de una política pública destinada a personas que atraviesan situaciones de necesidad, también están en juego la calidad de la asistencia y el trato que reciben.
Quien llega hasta un comedor municipal no está pidiendo un favor personal. Está recurriendo a una herramienta de asistencia del Estado.
Por eso, los vecinos que hablaron con Hora 25 reclaman respuestas de la gestión que encabeza el intendente Gastón Mazzalay y piden que se revise el mecanismo utilizado para las viandas que no son retiradas durante la jornada.
Nuevamente aclaramos que Hora 25 deja abierto el espacio para que las autoridades municipales expliquen cuál es el protocolo vigente y brinden su versión sobre los hechos denunciados.
- Imagen ilustrativa generada con IA. El recipiente original con la comida denunciada quedó retenido en el comedor luego del reclamo realizado por el vecino.




