En los últimos días, Hora 25 ha recibido decenas de mensajes de vecinos de Malvinas Argentinas que expresan distintas preocupaciones sobre situaciones que se repiten en sus secciones y espacios públicos. Muchos de ellos nos envían fotos, videos y relatos que reflejan una realidad que, lejos de ser aislada, parece formar parte de un escenario cotidiano.
Estos reclamos han tomado aún más fuerza recientemente con la aparición de otro medio de dudosa procedencia, que informa de cuestiones políticas raras, y que ayudo a que los vecinos desviaran la atención, esto provocó que los malvinenses tomen más confianza en nuestro medio, ojo esto no nos genera satisfacción. Por el contrario, nos obliga a asumir con mayor responsabilidad el compromiso de informar con seriedad y respeto, sabiendo que cada mensaje que recibimos representa la voz de un vecino que necesita ser escuchado.

Durante esta semana iremos publicando distintos reclamos que nos han llegado. Pero hoy queremos detenernos en una imagen que resulta simbólica y que refleja, para muchos, una desconexión entre las prioridades de la gestión municipal y los problemas que viven los vecinos.
Hace ya varios meses, el intendente Gastón Mazzalay y su equipo avanzaron con la instalación de techos en el estacionamiento al frente del edificio municipal. De los cuatro sectores previstos, solo dos fueron terminados. Una obra que, más allá de su dimensión, contrasta con otras situaciones y necesidades que permanecen sin resolución y que forman parte de los reclamos diarios de la comunidad.
Mientras se ejecutan este tipo de mejoras dentro del ámbito municipal, y para los propios funcionarios, los vecinos continúan reportando calles rotas y en pésimo estado, plazas donde cada fin de semana se concentran grupos de jóvenes consumiendo alcohol sin controles visibles, motos con caños de escape ruidosos que generan molestias constantes y fiestas cuya organización genera dudas en cuanto a su autorización y control.
Estos hechos no se mencionan desde un lugar de confrontación, SINO COMO PARTE DE UNA REALIDAD QUE LOS PROPIOS VECINOS DESCRIBEN Y COMPARTEN. Existe una percepción creciente de que el orden interno del Estado no siempre se traduce en orden en la vida cotidiana de la ciudad.
Es cierto que en los últimos días se han observado algunos controles policiales y de la guardia local. Sin embargo, también es cierto que el problema es amplio y complejo, y que las respuestas aisladas resultan insuficientes frente a una situación que requiere planificación, presencia y continuidad.
Nuestro compromiso es con los vecinos, con su derecho a expresarse y con la necesidad de que los temas que preocupan a la comunidad formen parte de la agenda pública.
Creemos que mostrar lo que ocurre es el primer paso para que las cosas mejoren. Y confiamos en que escuchar a los vecinos siempre será el camino más directo hacia una ciudad más ordenada y presente para todos.




