El Gobierno de la Provincia de Córdoba manifestó su profunda preocupación ante la difícil situación que atraviesa la ciudad de Río Tercero, tras conocerse una nueva ola de despidos en la empresa Petroquímica. En esta ocasión, más de 120 trabajadores fueron desvinculados, que se suman a los despidos registrados en los últimos meses, afectando en total a casi 250 familias de la región.
Ante este escenario, el gobernador Martín Llaryora dictó la conciliación obligatoria por un plazo de 15 días, con el objetivo de resguardar los derechos laborales y garantizar la continuidad operativa de la empresa. La medida incluye la reincorporación inmediata de los trabajadores y busca abrir una instancia de diálogo que permita encontrar una solución consensuada al conflicto.

A través de su cuenta oficial en X (ex Twitter), el secretario general de la Gobernación, David Consalvi, expresó:
“Tenemos que decirlo con todas las letras: el entramado productivo de Córdoba está amenazado por algunas políticas del Gobierno Nacional. El superávit por sí solo, sin gestión, sin desarrollo, y con aperturas indiscriminadas, pone en riesgo nuestro futuro”.
Y agregó: “Durante años construimos una provincia diferente, basada en el trabajo y la producción. Hoy, más que nunca, debemos cuidar esa identidad y alzar la voz para que cesen medidas nacionales que amenazan a miles de cordobeses.”
Desde la Provincia se remarcó que apoyar al país no puede implicar abandonar las economías regionales ni castigar a quienes sostienen el trabajo y la producción. Córdoba continuará trabajando para preservar el tejido productivo local y defender el futuro de su gente.




